Era una pantalla, para la mayoría era fría, pero para mi no lo era, transmitía sentimientos aún cuando 3000 y un kilómetros nos separaban, una noche toque tu puerta, te entregue cariño y comprensión, a la siguiente noche cuando toqué la puerta estabas feliz, así que decidí llevarte globos de mil colores, escuchamos música a lo lejos y bailamos juntos; la noche siguiente tenías frío, toqué a tu puerta con chocolate y una divertida película para disfrutar juntos; pasaron los meses y una linda noche alguien toco mi puerta un ramo de flores hermoso y en la pantalla fría nos hicimos novios, una tierna noche perfecta nos besamos, luego una tarde fuimos al par que y compartinos risas y un helado, un par de semanas después discutimos lloré tanto como te extrañe, por suerte volviste, a la noche siguiente estuviste triste y sólo, me pinté de payasa y te hice reír, podría haber dado todo... Escribió ella en la carta, una carta que apareció en la pantalla de él, una pantalla que se volvió fría...
" dónde estas, quiero que me regales un abrazo como los que te regalé, necesito chocolate, tengo frío, te extraño, necesito tus ánimos, por favor celebra conmigo... Por favor quiereme como yo te quise a ti, yo no quería que fueras lo que no eres, se que puedes entenderme y por que no lo haces, se que me quieres, por que ya no lo demuestras, si me quieres por qué me lastimas... Te quiero"
Finalmente escribió la carta y la envió... Él jamás la leyó, las lagrimas no se lo permitieron, jamás la quiso tanto como dijo, él no valió sus lágrimas.
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