Ya no importa si se derrama una lágrima o no, mucho menos si el viento se lleva las palabras o discute con el corazón que se las quiere quedar, no importa si los pulmones no aguantan la presión, menos si los ojos se desbordan de lágrimas y no importa esto, entonces no importa un corazón roto; tampoco un cabello despeinado o unas profundas ojeras, muchísimo menos importa si le gusta la manera de vestir o no. Al final ese amor y ese laso en el alma se ha roto y en el armario de ella están los trozos, trozos que la amarran a recuerdos que no existen, ya no existe esa sonrisa imperfecta con miedo de demostrar losproblemas familiares, mucho menos el sentimiento que cariño que escuchaba risas y llantos Hasta las tres am, tampoco las mil sonrisas que aunque con miedo para ella eran perfectas, se acabó el brillo en los ojos y la delicadeza en las manos y los labios, se acabó el amor... Y si eso acabó entonces ella no tiene por qué seguir ahí, aunque te ame.
~de nada me sirve soñar con la almohada como tu suplente cuando tú estás ocupado escuchando te quiero falsos, diciéndote mentiras a ti mismo, jugando a improvisar verdades.~