Hoy me desperté con ganas de estar cómoda, luego de desayunar, cepillarme los dientes y bañarme me fui a mi closet a escoger lo que me iba a ponerme, me decidí por un vestido completamente blanco y suelto de seda que me llegaba hasta un poco mas arriba de las rodillas y sin resaltar curva alguna, para hacer notar sutilmente mi cintura utilicé una chaqueta roja de cuero con un delgado cinturon justo en la cintura y finalmente bolsos y sandalias negras de tacón grueso; finalmente lista para comerme el mundo y aunque era la directora de la revista de moda si estaba un poco informal, pero bueno en la moda un día encantas y otro día espantas.
Iba por la gran vía, en mi auto sonaba la voz del locutor que era bastante suave, el semáforo se puso en rojo, miré la acera y ocurrió, lo vi, en ese momento no me di cuenta que era su rostro y aunque se me hizo familiar el semáforo se hizo rojo rápidamente y seguí hacia la revista, aunque aún no encuentro las palabras para describir esa sensación; estacioné el auto y tomé al ascensor y caminé hasta la oficina, me encontré con kelly en la recepción que de inmediato fue a mi oficina para llevarme la aromática de frutos rojos, el diseño de la portadas, y las diferentes columnas, charlamos un rato ya que aparte de ser mi asistente y secretaria es como mi mejor amiga en Madrid, comence el trabajo y cuando miré el reloj era medio día, el tiempo se había ido volando así que tomé mi cartera y salí a almorzar llevándome a kelly conmigo, llamé al ascensor y en frente a mi rostro era otra vez él y esa sensación, no lo conocía, en ese momento, quedé tan perpleja al punto que aún no recuerdo mucho de lo que me platicó kelly durante el almuerzo, parecía ser un día un tanto normal aunque con los días me di cuenta que él era parte de la empresa, nada mas y nada menos que el nuevo ingeniero, algunas veces lo vi, pero el destino tiene buena memoria y para invierno estábamos los dos en mi apartamento trabajando como locos yo en las columnas y él en el diseño, me di cuenta que firmaba de manera diferente, no era su nombre y aunque parezca loco aun no sabía su nombre, no podía preguntar ahora ya que no era el momento mas adecuado y entonces decidí seguir trabajando; aunque al siguiente día era festivo y no debíamos ir a la revista era mejor acabarlo; por alguna extraña razón fuimos un excelente equipo y terminamos antes de lo planeado, pero era demasiado tarde para ir a casa, hacía frío entonces le ofrecí mi casa y una taza de chocolate vimos televisión un rato y luego fuimos a dormir, me dirigí a mi cuarto y me puse la pijama mientras que quitaba los aretes, el reloj y de la manera mas imprudente el sostén, salí al baño y no había rastro del ingeniero, entre tranquilamente y al rato volví a salir mientras cerraba la puerta a mi espalda lo que no sabía era que iba a girar el rostro y me encontraría con esos labios, luego esas manos que ya conocía, no sabia de quien pero eran especiales, finalmente le conteste el beso sin decir ni una palabra,y nos fuimos hasta mi cama, tal vez fue esa la noche mas erótica y hermosa de mi vida, jamas olvidaré sus manos sus labios y mucho menos lo que ocurrió en ese cuarto, dormimos juntos toda la noche y a la mañana siguiente cuando desperté él no estaba, me quedé todo el día en casa con la cabeza llena de Preguntas, que no tienen respuesta.
Volví al trabajo al siguiente día y ni siquiera lo encontré, así pasaron los días, el trabajo estuvo tan duro que él desapareció para mí, hasta que llegó el baile de despedida de año, la revista era tan exitosa que ni yo tenía conocimiento de todos los demás, estaba nerviosa la mayoría estarían con sus parejas inclusive kelly.
Cuando estuve lista me miré al espejo, me puse un vestido azul rey con corset en estilo corazón y maxi falda con transparencias en las piernas, unos tacones y sobre negros con accesorios plateados, me recogí el cabello y usé una peineta, y aunque los nervios me acompañaban logré llegar y como siempre estas fiestas no eran de mi agrado, las personas comienzan a hablar del año y mientras asoma la nostalgia preguntan sobre el matrimonio ó terminas sentada en esas canciones lentas y aunque pasó lo primero la fiesta iba tranquila hasta que lo vi en la entrada,Estaba guapo, pero de la mano iba ella, una chica bastante parecida a mi, tenia el cabello largo y negro, de tes blanca y delgada, entonces me causó curiosidad, pero morí cuando se acercó a la mesa y un ingeniero lo saludó llamándolo por su nombre, eran esos labios ese nombre y esa persona a la que tuve tantas cosas por decirle y que nunca dije, me puse nerviosa y se me callo una copa aunque no tuvo demasiadas consecuencias; entonces el lo notó y me dijo que si le podía regalar unos minutos y subimos a la sotea donde la música nos dejaba hablar, cuando llegamos el sólo me dijo eres tú y me abrazó como lo hacía antes, como cuando regresa lo que mas amas cuando eres niño, un juguete o una mascota y como si su novia no estuviese abajo, yo no sabia que decir, jamás pensé que el destino me haría esto, pero lo hizo, nos besamos unas veces pero entonces en la última ocurrió algo de la manera mas dulce me confesó muchas cosas, como que me buscaba en otras mujeres,por eso el parecido de su novia, y al final lo único que pudo decir fue Te amo mientras se le calleron dos lágrimas, que no entendí, nos levantamos y nuevamente me abrazó y sus lágrimas calleron más seguido entonces me lo dijo "si ibas a volver por que no me pediste que te esperara, ahora es muy tarde"; mientras con voz temblorosa me decía que su novia estaba embarazada y aunque yo no sabía que yo también me desaparecí, me escapé del desfile de mis sueños realizados en otra, me escapé del destino jugandome una mala pasada al volverlo a ver...fue como si la vida nos restregára en la cara nuestra cobardía, nos cobrara las veces que no dijimos muchas cosas o esa última vez que hablamos y que no quisimos aceptar que nos queríamos de vuelta, pero al final la vida no es una película, entonces el tiempo sana el dolor y se pasa la hoja dejando atrás los Te amo que nunca existieron realmente o que si existieron estuvieron vacíos, finalmente el dolor te da y na cachetada y te hace abandonar lo que no es para ti, así como mi vida en Madrid esa noche.