Me retiro por unos días felices vacaciones, gracias a quienes me siguen.
viernes, 25 de diciembre de 2015
lunes, 21 de diciembre de 2015
Un corazón nuevo
Tenía que olvidarme de todo, como si al corazón le diera amnesia, nos acostumbramos a escuchar voces, mirar un cuerpo, seguir una monotonía sin saber que el corazón tiene un baúl, que tristemente hoy tiene rabia de ver la injusticia ante él, dolor de recordar momentos únicos, sed de venganza y ánimo de destrucción; pasaron tantas cosas que escuchar esa amarga voz cantar era algo normal para mi, se había vuelto normal verme sola en un mundo diferente, finalmente no me daba cuenta de la maleta que cargaba en el corazón, esta vez no es una maleta de sueños, es una maleta de malas cosas, llena de las cosas malas que haz recojido durante el largo camino. Hoy decido cambiar la amarga voz que acompaña mi camino por una voz dulce, me voy a sentar en la orilla del muelle sin miedo a equivocarme, si miedo a caer al agua, decido tomar la maleta y abrirla que todas las cosas malas se las lleve el mar, puedo escuchar una dulce voz cantar, puedo recordar lo bueno del viejo camino y mejor aún sin miedo a errar me duermo en el muelle; soñé contigo, soñé que me abrasabas y llorábamos juntos, estábamos felices de volver a encontrarnos... El ruido del barco que se acerca lleno de oro puro me despierta y entonces recuerdo que me hiciste daño, que cambie tiempo de sueño por lágrimas, recuerdo el dolor de la última vez... Y sin pensarlo me caigo al espeso mar, debí olvidarte antes, antes de que me mataras poco a poco con tu cambio y tu demostración del poco amor que me tenías; tampoco me dejaste empezar de nuevo aún sabiendo que era lo mejor para mi, fuiste un egoísta, un egoísta que nunca me amó, y el barco de oro, ese mismo me hundió, por que no lo recibí como debía y ahora es tarde... Necesito un nuevo corazón.
sábado, 19 de diciembre de 2015
miércoles, 16 de diciembre de 2015
Agridulces noches...
Pude notar lo suaves que eran, disfruté como cuando probaba los helados siendo niña, sentí todo y a la vez nada, una simple aprendiz con demasiados errores pero que aún así fue feliz. Donde están, tengo frío y desearía repetirlo ahora... El abrigo corrió por mis venas igual que la ilusión por el corazón, cada vez aprendía mas de los errores y cada vez los aceptaba mas haciéndose así mas perfecto como la luna que apreciaba una aparentemente tranquila noche para aquella joven, soñando... Soñando la mente se ilumina de recuerdos ante la dulce mirada de la luna. Te quiero, tecleó ella mientras una lágrima caía por su rostro, se había despertado ya del sueño, un sueño en el que hace cuatro mese calló y aunque despertó aún recuerda el primer beso, el segundo y aun extraña tus labios... Dónde están, preguntó la hija del destino, triste y llorando bajo el consuelo de su madre... La luna.
domingo, 13 de diciembre de 2015
Corona del destino.
Ahí estábamos nosotros, la luna nos cuidaba, el ambiente era perfecto, teníamos la necesidad de tantas cosas pero estábamos entre las sombras del destino; la princesa luchaba contra la voluntad del destino, estaba ciega, ella todavía no notaba que no estaba con un caballero, si no con un ogro; el destino le había demostrado muchas veces que no eran tal para cual, pero ella no entendía, insistía en un puro amor, para su desgracia el destino le quitó su corona y ella dejó de ser princesa, poco a poco el destino la castigó con dolor, las espinas que un a una le clavaban. Era un cuento de hadas que aquella hermosa chica con el corazón hecho mil pedazos y sentada en las raíces de un árbol recordaba, cerró los ojos para dormirse en un profundo sueño, había pasado tanto tiempo desde aquel daño que ya no sabía que pensaba, entonces una lágrima calló por su rostro, sintió los pasos, la debilidad regresó, los recuerdos volvieron a su mente y cuando abrió los ojos ahí estaba él, y ahí estaba yo abrazada a él, equivocándome otra vez.