Tenía que olvidarme de todo, como si al corazón le diera amnesia, nos acostumbramos a escuchar voces, mirar un cuerpo, seguir una monotonía sin saber que el corazón tiene un baúl, que tristemente hoy tiene rabia de ver la injusticia ante él, dolor de recordar momentos únicos, sed de venganza y ánimo de destrucción; pasaron tantas cosas que escuchar esa amarga voz cantar era algo normal para mi, se había vuelto normal verme sola en un mundo diferente, finalmente no me daba cuenta de la maleta que cargaba en el corazón, esta vez no es una maleta de sueños, es una maleta de malas cosas, llena de las cosas malas que haz recojido durante el largo camino. Hoy decido cambiar la amarga voz que acompaña mi camino por una voz dulce, me voy a sentar en la orilla del muelle sin miedo a equivocarme, si miedo a caer al agua, decido tomar la maleta y abrirla que todas las cosas malas se las lleve el mar, puedo escuchar una dulce voz cantar, puedo recordar lo bueno del viejo camino y mejor aún sin miedo a errar me duermo en el muelle; soñé contigo, soñé que me abrasabas y llorábamos juntos, estábamos felices de volver a encontrarnos... El ruido del barco que se acerca lleno de oro puro me despierta y entonces recuerdo que me hiciste daño, que cambie tiempo de sueño por lágrimas, recuerdo el dolor de la última vez... Y sin pensarlo me caigo al espeso mar, debí olvidarte antes, antes de que me mataras poco a poco con tu cambio y tu demostración del poco amor que me tenías; tampoco me dejaste empezar de nuevo aún sabiendo que era lo mejor para mi, fuiste un egoísta, un egoísta que nunca me amó, y el barco de oro, ese mismo me hundió, por que no lo recibí como debía y ahora es tarde... Necesito un nuevo corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario