Toma tu cabello, primero cepillalo, no importas si los recuerdos abordan tu mente y las lágrimas se desbordan de unos ojos que ya no brillan igual y que son las consecuencias de un profundo amor convertido en desamor, se que es tarde, pero amo ver la luna mientras cepillo mi cabello; luego divide el cabello en tres secciones y comienza a trenzar, cierrale las puertas al dolor, no dejes que fluya, verlo con otra duele, duele sentirse usada, duele ver como me buscas y no me vez, duele que la tormenta calle y tus lágrimas no, por que sólo tú entiendes tu dolor y tus lágrimas, sólo tu sabes que es ver un rostro precioso día a día y saber que esos labios ya no son tuyos... Nunca nadie te va a querer como yo, le dije aquella tarde mientras las lágrimas caían y me acostumbraba a un corazón roto y solo, te amo.
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