Aveces me pregunto que haces tú en mi mente, por que llegas a mis pensamientos como si en tu mente viviera mi recuerdo, por que nos decimos mentiras y ocultamos esto, evitamos cruzar miradas por que nos da miedo que el corazón se descubra y entonces uno se rompe, nos da miedo rozar los labios como antes y entonces evitamos hablar; pensamos que colocando los recuerdos en un cajón oscuro se van a olvidar, pero te recuerdo que era la oscuridad de la noche la que nos acompañaba, la que nos miraba nos hacía creer que nos conocíamos. Aveces me pregunto si existe una manera de volver, de arreglar las cosas, pero definitivamente no nos queremos de vuelta, aunque las ventanas presencian algunas miradas nos decimos que no, nos rechazamos, como si el corazón no llamara, pero al final sólo hay una verdad, tal vez nunca nos quisimos, tal vez nuestras manos no encajaban y no nos dimos cuenta, tal vez obligamos al destino a cruzarnos, tal vez nunca debimos estar juntos, tal vez no debemos jugar a querernos nuevamente.
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