Seis meses después me siento a pensar, más que pensar es recordar, recordado cada sonrisa, cada palabra y cada momento, recordar las noches de lágrimas y pensar en que te acostumbrarías a vivir con eso, a verlo todos los días, respirar su perfume, respirar su aire, compartir un espacio y sobre todo a soportar la aguja en la herida cada día, con cada sonrisa que no es para mi, cada abrazo y cada palabra tierna, recordar ese colapso emocional cuando sentías como un cuchillo se clavaba en tu corazón y descendía hasta romperlo, cuando la cabeza se estallaba y ya casi no podías respirar y aún así cubrir las ojeras con maquillaje y seguir la vida, continuar el paseo, por que el hecho de que hoy estés en un oscuro pasa dijo no significa que mañana puedas tener el mar a tus pies, hazlo por ti, por lo que vales y por lo que sueñas; justamente por eso me levanté de la bañera y decidí no sumergirme en la vida eterna.Y hoy levanto la mirada porque logré ser feliz.
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